
Murió Marcelo Reynoso, fundador de Kossa Nostra, referente del teatro de títeres y una figura clave de la cultura misionera
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La cultura misionera despide a uno de sus grandes referentes. Marcelo Horacio Reynoso, actor, titiritero, director y gestor cultural, falleció este lunes tras atravesar una enfermedad, dejando una trayectoria de más de tres décadas dedicada al teatro independiente, la formación de públicos y la promoción de la identidad cultural de Misiones.
Reconocido como uno de los principales impulsores del teatro de títeres en la provincia, Reynoso fue fundador del emblemático grupo Kossa Nostra, de la Murga de la Estación, además de impulsar La Cabaña de los Muñecos en Puerto Iguazú y ser uno de los creadores del Festival Internacional de Títeres Kruvikas, un encuentro que con el paso de los años se convirtió en un clásico de la agenda cultural misionera.
Con Kossa Nostra llevó el teatro de muñecos a escuelas, barrios, plazas y festivales de Argentina y Latinoamérica, convencido de que el arte podía ser mucho más que entretenimiento.
Un artista que hizo del teatro una herramienta para educar
A lo largo de su carrera, Marcelo Reynoso utilizó los títeres para abordar temáticas sociales, culturales y ambientales, acercando mensajes sobre el cuidado de la naturaleza, la salud, los derechos humanos y la identidad regional a miles de niños y familias.
Su capacidad para conectar con las infancias convirtió cada función en una experiencia educativa, donde el humor, la creatividad y la emoción eran el vehículo para transmitir valores y generar conciencia.
Esa mirada hizo que participara durante años en campañas de educación y concientización junto a distintos organismos e instituciones, consolidando al teatro como una herramienta de transformación social.
Un legado que trasciende los escenarios
La influencia de Reynoso también quedó reflejada en la creación de espacios culturales y de formación para nuevas generaciones de artistas.
El Festival Internacional de Títeres Kruvikas permitió que compañías de distintos países compartieran experiencias en Misiones, mientras que La Cabaña de los Muñecos se convirtió en un punto de encuentro para la producción artística y la actividad comunitaria en Puerto Iguazú.
Su trabajo fue reconocido por colegas, instituciones y referentes de la cultura, que destacaron su generosidad, su compromiso con el teatro independiente y su permanente defensa del acceso a la cultura.
La despedida de sus restos se realizará en el Galpón de la Murga de la Estación, en Posadas, donde familiares, amigos, compañeros y la comunidad artística comenzarán a darle el último adiós.
Con su partida, Misiones pierde a uno de los grandes impulsores del teatro independiente, pero su legado permanecerá vivo en cada obra, cada festival, cada espacio cultural y en las generaciones que crecieron descubriendo, a través de sus muñecos, que el arte también puede enseñar, emocionar y transformar. (Enfoque)